Una madrugada trágica
El mundo del boxeo argentino está de luto. Jorge Fernando “Roña” Castro, uno de los grandes referentes populares del pugilismo nacional, murió durante la madrugada de este miércoles 14 de octubre en el Bingo de Morón, provincia de Buenos Aires. Tenía 59 años.
Según la información publicada por medios nacionales, el exboxeador se encontraba en el sector de máquinas del establecimiento junto a su hija Quimey cuando, cerca de la medianoche, comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho y se desplomó.
Tras el episodio, el personal del lugar solicitó asistencia médica y realizó maniobras de primeros auxilios. Sin embargo, los profesionales que llegaron al establecimiento constataron que Castro ya no presentaba signos vitales.
El fallecimiento se habría producido alrededor de la 1.10 de la madrugada, de acuerdo con las primeras informaciones difundidas.
INVESTIGAN LAS CAUSAS DE SU MUERTE
Las primeras versiones indican que Castro habría sufrido una descompensación severa en el contexto de la diabetes crónica que padecía. No obstante, las causas precisas de su muerte todavía deben ser determinadas oficialmente.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 8 de Morón, que deberá establecer las circunstancias del fallecimiento.
Por el momento, no corresponde confirmar una causa médica específica hasta que se conozcan los resultados de las actuaciones correspondientes.
EL CAMPEÓN QUE HIZO HISTORIA EN EL BOXEO
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, Jorge “Roña” Castro se convirtió en una figura emblemática del boxeo argentino. Conocido también como “Locomotora”, conquistó el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y construyó una extensa trayectoria profesional.
Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió el 10 de diciembre de 1994, cuando enfrentó al estadounidense John David Jackson en Monterrey, México.
En una pelea que parecía tener perdida, Castro logró una remontada memorable en el noveno asalto, cuando conectó un potente golpe de izquierda que derribó a su rival y le permitió quedarse con la victoria por nocaut técnico.
Aquella noche quedó grabada en la historia del boxeo y consolidó su popularidad entre los aficionados argentinos.
Su estilo combativo, su resistencia y su personalidad lo convirtieron en un personaje reconocido tanto dentro como fuera del cuadrilátero.
DE LOS GUANTES A LA SOLIDARIDAD
En los últimos años, Castro también se destacó por su compromiso social. Durante la pandemia de COVID-19, transformó su gimnasio de Temperley en un espacio de asistencia alimentaria para personas que atravesaban situaciones económicas difíciles.
La iniciativa creció hasta convertirse, según las informaciones difundidas sobre su actividad solidaria, en una red de comedores que brindaba ayuda a miles de personas.
El exboxeador expresó en distintas oportunidades su preocupación por las dificultades que enfrentaban las familias vulnerables, especialmente los adultos mayores que no lograban cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos.
Su compromiso con los sectores más necesitados se convirtió en una parte importante de su vida pública y en una faceta que trascendió su trayectoria deportiva.
UNA FIGURA QUE DEJÓ SU HUELLA
La muerte de Jorge “Roña” Castro representa una pérdida para el deporte argentino y para quienes lo recuerdan por sus hazañas sobre el ring y su trabajo solidario.
Su historia estuvo marcada por la perseverancia, las grandes victorias y una personalidad que lo convirtió en uno de los boxeadores más populares de su generación.
Mientras la Justicia avanza en la investigación para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, el mundo del deporte despide a un excampeón mundial que dejó una huella tanto en el boxeo como en los barrios donde impulsó iniciativas de asistencia social.